Diccionario

Introducción


En este diccionario voy a ir introduciendo todos los términos que sean de interés para el módulo de Tecnología de los Materiales Cerámicos. Muchos de los términos son propios de la cerámica pero también se incluyen otros relacionados con campos como la física o la química. Para consultar un buen diccionario cerámico recomiendo el Hamer.
El diccionario incluye mucha terminología sobre materias primas, principalmente las que se utilizan en la composición de vidriados. Casi todos estos términos sobre materias primas se basan en la traducción del Hamer, mencionado más arriba.

Alabastro

Sulfato de calcio hidratado, CaSO4·2H2O (gypsum en inglés). Es un mineral a partir del cual se prepara la escayola. A veces, se utiliza como fuente de calcio en los vidriados pero es raro.

Antiplástico

Algunas materias primas utilizadas en la composición de pastas cerámicas se denominan antiplásticas, en oposición a las materias primas plásticas, porque disminuyen la plasticidad de las pastas. También se suelen llamar desengrasantes porque a las arcillas muy plásticas, debido a una untuosidad especial que tienen al tacto, se les califica como grasas, y por adición de un desengrasante disminuye esta característica. Los materiales antiplásticos se utilizan para mejorar el comportamiento en el secado y en la cocción de las pastas, disminuyendo su contracción y deformación. El desengrasante más utilizado es el cuarzo, que aparece en la composición de muchas pastas cerámicas. Al componer pastas cerámicas, un punto de partida normal es utilizar cuatro componentes, dos plásticos y dos antiplásticos. Entre los primeros suele combinarse una arcilla de alta plasticidad con otra de baja plasticidad, de modo que entre las dos constituyen alrededor del 50% de la pasta, y entre los segundos un antiplástico que sea fundente y otro que no lo sea.
Otro tipo de material antiplástico utilizado en la composición de pastas cerámicas es la chamota. Ésta se caracteriza por una granulometría más gruesa que la del cuarzo que suele formar parte de las pastas. Precisamente, algunas pastas cerámicas comerciales se clasifican por el volumen de grano de la chamota que contienen, que puede variar desde un tamaño impalpable hasta unos pocos milímetros. La función de la chamota continúa siendo mejorar la resistencia de las pastas como, por ejemplo, cuando se realizan grandes formas en el torno, que resultarían demasiado delicadas en pastas sin chamota. También se utiliza la chamota por la textura característica que da a la superficie de la pasta. La chamota suele ser una pasta suficientemente refractaria cocida y molida hasta el tamaño de partícula deseado, pero también hay posibilidades muy diferentes. Por ejemplo, para aligerar el peso de una pieza se puede añadir a la pasta alguna chamota gruesa de origen orgánico como posos de café, huesos de aceituna, etc…, que al cocerse la pasta se quema dejando en su lugar espacio vacío con la consiguiente disminución de peso.

Arcilla

La arcilla es la principal materia prima utilizada en la cerámica, ya que constituye la proporción principal de casi todas las pastas utilizadas para componer los cuerpos cerámicos, y también es de gran importancia para la elaboración de las cubiertas. En cuanto a su formación, puede entenderse la arcilla como el resultado del envejecimiento de la corteza terrestre y, en tal sentido, la arcilla más común es una mezcla muy bien triturada de la composición media de la corteza, lo cual corresponde al barro rojo tan común en todas las regiones. Además hay muchas otras clases de arcillas, de la misma forma que en la corteza terrestre se encuentran zonas de muy diferente composición y procedencia geológica. Así los gres, caolín, margas, bentonita, etc. En cuanto a su composición química, los minerales de arcilla se clasifican en el grupo de los filosilicatos o silicatos laminares, que son silicatos de aluminio hidratados, principalmente, aunque también pertenecen al grupo diversos silicatos de magnesio hidratados. Además, estos minerales se caracterizan por contener, en mayor o menor medida, diversas impurezas integradas por sustitución iónica durante la etapa de formación. La principal propiedad física de las arcillas es su plasticidad y ésta característica sirve para caracterizar una arcilla en caso de dudas ya que no hay otras sustancias naturales con una plasticidad tan marcada. Para que una arcilla tenga comportamiento plástico debe contener cierta cantidad variable de agua, en un rango aproximado entre el 15-25%, pero no todas las arcillas presentan la misma plasticidad.
La arcilla que encontramos en el campo es a lo que se llama arcilla con propiedad, pero hay que entender que dicha sustancia es, en realidad, un agregado diverso que contiene otras sustancias minerales con propiedades y composición diferentes de los minerales propios de arcilla. Así, en cualquier arcilla es muy corriente encontrar en buena cantidad otros minerales como cuarzo, calizas, feldespatos, etc. En este sentido, hay que distinguir los minerales propios de arcilla, que son los mencionados filosilicatos, de la arcilla corriente, que consiste en un agregado de sustancias de diversas propiedades.
Las pastas cerámicas se componen normalmente mezclando tres tipos de materias primas: plásticos, antiplásticos (o desengrasantes) y fundentes. El componente plástico siempre es arcilla.

Arcilla roja

La más común de las arcillas, se utiliza por sí sola para componer el cuerpo cerámico y también como materia prima para los vidriados. Los colores característicos, que pueden ir desde amarillento anaranjado hasta marrones rojizos, son consecuencia sobre todo de la cantidad de hierro que contienen, entre el 5-8%, pero también influyen otros óxidos como el TiO2, que suele encontrarse como traza y en cantidad hasta el 1% y aumenta el brillo del rojo, o el CaO, que puede encontrarse en gran proporción y tiene el efecto de blanquear los colores, produciendo tonos más anaranjados y rosáceos.
Son arcillas de elevada plasticidad que, cuando tienen cierta cantidad de cuarzo en su composición, son muy adecuadas para el torno. Suelen vitrificar alrededor de los 1200ºC por lo que su temperatura máxima de cocción no suele pasar de los 1100ºC. También es corriente mezclarlas con otras arcillas en busca de una pasta cerámica con determinadas características.

Arena

Cuarzo molido de forma natural. La composición de la arena varía desde la sílice pura a una mezcla de sílice con compuestos de calcio (conchas marinas), arcilla y sales solubles. También, con frecuencia, incluye trazas colorantes de hierro y manganeso o de otros minerales como el óxido de titanio o el silicato de circonio. Las especies más puras se usan como chamota en la composición de pastas, y las más impuras pueden producir texturas interesantes.

Átomo

El átomo es la partícula más pequeña de un elemento químico y muy rara vez se hallan individualmente, sino que suelen encontrarse en diversos estados de agregación, ya sea como moléculas, por ejemplo en los gases, o formando diversas estructuras complejas. Los átomos tienen, a su vez, estructura ya que están constituidos por electrones, protones y neutrones. Los protones y neutrones forman el núcleo atómico, que contiene la práctica totalidad del peso atómico pero representa un porcentaje muy pequeño de su volumen. Los electrones, en cambio, representan un porcentaje muy pequeño del peso pero rodean el núcleo y constituyen casi todo el volumen atómico. Los electrones y los protones tienen carga eléctrica pero los neutrones no. El número de protones que contiene cada núcleo atómico especifica completamente qué elemento químico es, así, por ejemplo, cualquier átomo de hierro tiene 26 protones. Sin embargo, la cantidad de neutrones no es constante y los átomos de un mismo elemento con diferente número de neutrones se llaman isótopos. El número de electrones tampoco es necesariamente idéntico ya que los átomos pueden ganar o perder electrones al combinarse químicamente con otros átomos, y no por ello pierden su identidad atómica. Casi toda la variedad de fenómenos que vemos a nuestro alrededor, tanto la diversidad de la naturaleza, como la variedad de avances que ha hecho posibles la tecnología, se explican precisamente a partir del intercambio de electrones que se da entre los átomos.
La tabla periódica de los elementos ayuda a entender las diferentes características de los elementos, así como las relaciones periódicas que existen entre ellos. Los elementos de la primera columna de la tabla periódica son los elementos alcalinos y en cerámica se caracterizan por tener un fuerte carácter fundente (Li, Na y K), los elementos de la segunda columna se denominan alcalinotérreos y también son fundentes, aunque no tan potentes como los alcalinos (Mg, Ca, Sr, Ba). En las siguientes columnas se encuentran los metales de transición que en cerámica suelen actuar como colorantes y opacificantes (Ti, V, Cr, Mn, Fe, Co, Ni, Cu, Zr, Cd). Otros elementos de uso común en cerámica son: Zn, B, Al, Si, Se, Sn, Sb y Pb.
Los fenómenos atómicos y subatómicos se escapan a las teorías de la física clásica, que es la física del sentido común porque plantea teorías más o menos razonables para cualquiera que sea capaz de hacer el esfuerzo de comprenderlas, y la fenomenología de las cosas tan pequeñas como los átomos se describe en la física cuántica, cuyas implicaciones han hecho creer a muchos grandes científicos que no es una explicación razonable.

Barbotina

La barbotina es una mezcla de materias primas cerámicas y un líquido que normalmente es agua. Barbotina es un término genérico para describir dicha mezcla, que puede tener una consistencia variable según la fluidez de la misma. Ejemplos de barbotinas son la mezcla de arcilla y agua que se va depositando en el vaso del torno cuando trabaja el alfarero, la mezcla de materias primas y agua que contituyen los engobes y los vidriados para decorar la cerámica (en algún caso se puede hacer la mezcla en alcohol), o la mezcla de pasta cerámica, defloculante y agua que forma la pasta líquida para colado en molde de escayola. Un aspecto importante de las barbotinas es la suspensión de la mezcla, es decir, el mantenimiento de los materiales sólidos que forman la mezcla sin que se produzcan depósitos en el fondo ya que, en tal caso, quedarían dos fases claramente diferenciadas con el agua más o menos limpia arriba, y los sólidos apelmazados abajo. Para una correcta suspensión de la barbotina es determinante la cantidad y tipo de arcilla que se incluya en la misma. Por ejemplo, las barbotinas que incluyen una buena cantidad de arcillas plásticas mantienen mejor la suspensión, en cambio, en los casos donde no hay arcilla, por ejemplo una barbotina preparada a base de una frita y agua, la decantación de las materias primas al fondo del recipiente es más rápida. En estos fenómenos influye mucho el tamaño de las partículas en suspensión (ver coloides) y sus propiedades eléctricas, por ellos se puede mejorar la suspensión de la mezcla añadiendo algún defloculante o alguna arcilla de tamaño de partícula muy fino como la bentonita.
En algunos diccionarios aparece descrito el término barbotina como el tipo de decoración resultante de aplicar una mezcla de arcilla y agua sobre el cacharro y que produce un relieve característico.

Bisilicato de plomo

Frita de plomo de fórmula ideal PbO•2SiO2. Es una de las fritas más utilizadas en baja temperatura ya que reduce enormemente la toxicidad del plomo. En realidad, la fórmula de los bisilicatos de plomo comercializados tiene algo menos de dos moles de plomo y cierta cantidad de alúmina ya que, de este modo, se logra reducir bastante la solubilidad del plomo en los ácidos. Muy común en vidriados en el rango de temperatura 900º-1200ºC, disminuyendo su uso según aumenta la temperatura, ya que por encima de 1100ºC el plomo se volatiliza.

Borato de Gerstley

Es una variedad de colemanita que contiene sodio (como la ulexita) y se descubrió en una mina de California que fue la única fuente conocida de tal borato, y se explotó para uso cerámico hasta su agotamiento.

Cal

Óxido de calcio, CaO (lime en inglés). La palabra tiene un significado diferente según el oficio en el que aparezca. En cerámica no se utiliza la cal como materia prima, aunque en el vidriado, el óxido es un fundente activo por encima de 1100ºC. En cantidades elevadas, el óxido se combina con la sílice formando cristales, lo cual produce vidriados mate.

Caliza

Roca compuesta esencialmente por carbonato cálcico, CaCO3 (limestone en inglés). Es muy abundante y frecuentemente utilizado por los ceramistas para introducir el óxido de calcio en los vidriados. Tiene muchas variedades diferentes y con diversos grados de dureza, siendo el mármol la variedad más dura y difícil de triturar para uso cerámico.

Caolín

Al2O3·2SiO2·2H2O idealmente (la fórmula representa la caolinita, que es el mineral de caolín ideal sin impurezas). Arcilla. China clay en inglés. Al ser la arcilla más pura, es muy utilizada para introducir la alúmina en los vidriados. También se utiliza mucho como componente en las pastas cerámicas. En esta función aporta a las pastas blancura y refractariedad pero también baja plasticidad.

Carbonato de litio

Li2CO3. Es un fundente muy activo. El carbonato se descompone a 650ºC en dióxido de carbono y óxido de litio. A diferencia de los carbonatos de Na y K, el de litio es prácticamente insoluble en agua y puede utilizarse como materia prima para vidriados.

CMC

SCMC, carboximetilcelulosa sódica. Un ligante que se utiliza con los vidriados que tienen un pobre contenido de arcilla. Suele utilizarse hasta un 3%. Ayuda a mantener la suspensión del vidriado, a ligar la capa de vidriado crudo sobre el cacharro, y tiene carácter defloculante.

Coloide

Se llama coloide a una mezcla en la que el tamaño de las partículas dispersas es alrededor de una micra (1µ = 10-6m, es decir, la millonésima parte del metro). También se llaman coloides o partículas coloidales a las propias partículas de la mezcla. En el caso de la cerámica, las partículas de arcilla son de tamaño coloidal, y una mezcla de arcilla y agua forma un coloide. A veces, también se habla de dispersión coloidal, porque las partículas están dispersas en el medio y no disueltas en él. No es necesario que el coloide esté formado por partículas sólidas dispersas en un líquido, por ejemplo, la leche es un coloide en el que minúsculas gotas de aceite se encuentran dispersas en agua. Una característica importante de los coloides es que las partículas dispersas en el líquido no decantan en el fondo del recipiente. La razón es que, al ser tan pequeñas, el movimiento térmico aleatorio de las partículas del líquido (movimiento browniano) mantiene las partículas coloidales en perpetuo movimiento sin caer al fondo. Si las partículas en dispersión fuesen mayores, entonces los constantes choques con las partículas del líquido no serían suficientes para contrarrestar el efecto gravitatorio y las partículas de la dispersión se depositarían en el fondo del recipiente.
La arcilla también da un buen ejemplo de ello: si mezclamos arcilla y agua, al cabo del tiempo, la mayor parte de la arcilla se depositará en el fondo del recipiente y sobre ella tendremos agua limpia, la razón de que no se mantenga mucho tiempo la dispersión es que las partículas arcilla por sus características eléctricas tienden a arracimarse en partículas mayores denominadas flóculos, sin embargo, al añadir un defloculante dichos flóculos se deshacen y al ser muchas de las partículas de tamaño coloidal, pueden mantenerse en suspensión y en fondo se deposita mucho menos material. De hecho, este es el método que se utiliza para separar la fracción más fina de la arcilla con la que se elabora la terra sigillata.
Michael Faraday hizo a mediados del s. XIX una de las primeras investigaciones sobre coloides y preparó una suspensión de minúsculas partículas de oro en agua que todavía puede observarse en el Museo de Ciencias Naturales de Londres, sin que se aprecie depósito alguno en el fondo del recipiente.

Cornish Stone

Feldespatoide utilizado como fundente en pastas cerámicas y en vidriados. Contiene feldespato, cuarzo, caolín, mica y pequeñas cantidades de fluorita. Funde en el rango entre 1150º y 1300ºC resultando un vidriado rígido y opaco debido a la multitud de pequeñas burbujas. Es sustituto frecuente del feldespato debido a las diferentes propiedades que aporta.
La piedra de Cornish no puede considerarse un mineral único y, por lo tanto, no se le puede adjudicar una fórmula única. En cuando a sus propiedades es similar a los feldespatos, pero en cuanto a la composición es más variable que aquellos. Puede considerarse como un alumino silicato parecido a los feldespatos, pero con más impurezas. Es destacable que las impurezas de hierro suelen ser escasas, de ahí su color casi blanco, y la variedad más púrpura se debe al contenido de fluorita, que en la cocción desaparece. Actualmente, suele suministrarse sin fluorita ya que los gases que emana durante la cocción son perjudiciales tanto para la salud del ceramista como para la del horno.
En España, la piedra de Cornish se suele sustituir por pegmatita.

Criolita

Fluoruro de sodio y aluminio, Na3AlF6. Es uno de los pocos compuestos de sodio que son insolubles en agua. Se suele utilizar para provocar cráteres en los vidriados alcalinos.

Cristobalita

Químicamente es sílice, SiO2, pero es una variedad con distinta estructura cristalina que el cuarzo común. Tiene interés en cerámica porque tal diferencia en la estructura hace que tenga un coeficiente de dilatación diferente, con la consecuencia que se utiliza mucho como aditivo en las pastas para evitar el craquelado de los vidriados. Físicamente, ocurre una transformación de cristobalia α a cristobalita ß a 226ºC con una expansión del 3% (si la temperatura está aumentando), lo cual puede contrarrestar la diferencia que hubiera con el coeficiente de dilatación del vidriado para así evitar el craquelado.

Crocus martis

Sulfato de hierro, FeSO4. Se utiliza como colorante a pesar de ser soluble en agua. Añadiendo un 3-6% se obtienen amarillos suaves en vidriados de plomo y tonos verdosos en vidriados de boro.

Cromato de hierro

Fe2O3·Cr2O3. Compuesto denso que puede utilizarse como colorante en los vidriados, produciendo opacidad y tonos grises (1-6%) y también para conseguir negros junto a los óxidos de cobalto y manganeso (1-2% de cada).

Cuarzo

SiO2, sílice. Es la denominación de la variedad cristalina de la sílice y también de cierta roca de color lechoso con la misma composición química. Ambas se utilizan como fuente del cuarzo que se usa pulverizado en la composición de pastas y vidriados. También es el nombre de la fase principal de la sílice (las otras dos con importancia en cerámica son la cristobalita y la tridimita).
La sílice es parte importante en la composición de pastas y vidriados siendo, en el caso de estos últimos, la parte principal. En las pastas, a veces se introduce el cuarzo como arena de grano más grueso que el polvo que se utiliza para componer los vidriados, en ese caso, sirve como chamota.

Defloculación, defloculante

La acción de dispersar las finas partículas de arcilla cuando están en suspensión en agua (barbotina), que tiene el efecto de aumentar sensiblemente la fluidez de la barbotina, se conoce como defloculación. Para lograr este efecto se emplean ciertas sustancias conocidas como defloculantes, entre los cuales los más conocidos son el silicato sódico, Na2SiO3, y el carbonato sódico, Na2CO3.
El uso de barbotinas defloculadas es muy común en la preparación de pastas para colados en moldes de escayola ya que es necesario lograr una pasta que muestre gran fluidez pero manteniendo una densidad relativamente alta. El hecho es que por simple adición de agua a una pasta cerámica podemos lograr una barbotina tan fluida como queramos, sin embargo, cuanto mayor sea la cantidad de agua añadida menor será la densidad de la barbotina. En la práctica, una barbotina fluida solo por adiciones de agua no es adecuada para la elaboración de piezas por colado en moldes de escayola y para lograr una barbotina suficientemente fluida y, al mismo tiempo, con una densidad suficientemente elevada, es necesario el uso de defloculantes. Como referencia, una buena barbotina para colado debe tener una fluidez alrededor de tres veces la del agua y una densidad cercana a 1,7g/cm3.
La acción de los defloculantes se debe a su efecto sobre el potencial eléctrico de las partículas de arcilla. Éstas, debido a efectos de carga superficial, tienden a agruparse en grupos de partículas denominados flóculos pero, al añadir un defloculante, cambian las cargas superficiales de manera que las partículas en lugar de agruparse se repelen y se dispersan produciendo el efecto macroscópico de incrementar la fluidez de la dispersión. Para que haya defloculación es imprescindible cierta cantidad de agua, ya que los defloculantes hacen su efecto como iones disueltos en el agua. Por otra parte, el tamaño de partícula también es bastante importante en la efectividad de la defloculación y ésta es mucho más efectiva cuanto menor es el tamaño de partícula. También indicar que no todas las arcillas son igualmente válidas para deflocular, independientemente del tamaño de partícula, puesto que si ya tienen iones de sodio asociados a las partículas de arcilla es difícil mejorar su fluidez mediante defloculantes.
El efecto del carbonato de sodio y el silicato de sodio como defloculantes no es equivalente, ya que tienen efectos diferentes sobre la carga superficial. Normalmente se consiguen mejores propiedades utilizando una combinación de ambos defloculantes en lugar de utilizar uno solo de los dos, sin embargo, cada pasta es diferente y solo mediante ensayos se puede averiguar la proporción adecuada en cada caso. Además, en general, la proporción adecuada de defloculante es bastante pequeña, en torno al 0,3% en total respecto al peso en seco de la pasta y no conviene excederse en la cantidad ya que sería perjudicial para el resultado, por ello hay que insistir en hacer pruebas para averiguar la cantidad necesaria de defloculante.

Densidad

La densidad de una sustancia es su peso por unidad de volumen, de manera que entre dos sustancias del mismo volumen pesará más la más densa. El acertijo, ¿qué pesa más: un kilo de paja o un kilo de hierro? es un engaño que juega con la idea que tenemos todos de densidad, aunque no conozcamos su definición. Es evidente que el hierro es más denso que la paja, por eso, si se contesta rápido la respuesta será hierro, aunque un kilo de paja pesa lo mismo que un kilo de hierro (pero tiene un volumen mucho mayor).
Para hacer referencia a la densidad se utiliza la letra griega ro, ρ. Así, según su definición, para calcular la densidad se puede utilizar la fórmula: ρ= m/v donde “m” es la masa del cuerpo y “v” su volumen. Las unidades más habituales para expresar la densidad son Kg/l ó g/cm3.
La densidad del agua es uno, es decir, un litro de agua pesa un kilo, o lo que es equivalente, un cm3 de agua pesa un gramo. Como referencia, la densidad de una barbotina de vidriado crudo es alrededor de 1,5 y la de una barbotina para colado en molde de escayola es alrededor de 1,7. La densidad del aceite es 0,9 y la del vidrio 2,5. El platino es una de las sustancias más densas, su densidad es 21,5. Si uno está incómodo con las unidades quizás es más fácil pensar en densidades en relación al agua. Así, la densidad del aceite es un poco menor que la del agua, la de la barbotina de un vidriado antes de aplicarlo es alrededor de una vez y media la del agua, o la densidad del platino es 21 veces y media la del agua.
Medir la densidad de un líquido, que es el problema que se presenta normalmente en cerámica, es bastante sencillo, solo hay que medir un volumen determinado en una probeta de laboratorio (o cualquier otro recipiente que incorpore una escala para medir volúmenes) y después pesarlo y calcular la densidad de acuerdo con la fórmula. Es más fácil de lo que parece. Por ejemplo, si mido 100 ml de líquido en la probeta y esos 100 ml pesan 168 g, su densidad será de 1,68. Si no se entiende claramente conviene pensar un poco en ello hasta que esté claro, también es necesario saber que 1 ml = 1 cm3.

Dolomita

Doble carbonato de calcio y magnesio, CaMg(CO3)2. El mineral ideal, con el mismo número de átomos de calcio que de magnesio, tendría un 54% en peso de CaCO3 y un 46% de MgCO3, pero normalmente hay mayor cantidad de calcio. Se utiliza como fundente en los vidriados de alta temperatura, ya que su efectividad como fundente comienza a partir de 1170ºC. Suelen denominarse vidriados de dolomita los que contienen un alto porcentaje de dolomita, y se caracterizan por un aspecto mate característico debido a la formación del mineral diópsido (silicato de calcio y magnesio) durante el enfriamiento.

Engobe

El engobe es una barbotina de arcilla y agua que se utiliza para decorar la cerámica desde épocas remotas, en este sentido destacan las decoraciones de la cerámica micénica. Se puede utilizar el engobe tal como resulta de la simple mezcla de la arcilla con agua o se pueden añadir colorantes para lograr mayor variación cromática en la decoración. Hay que tener en cuenta que por adición de colorantes siempre vamos a oscurecer el engobe, por lo que para utilizar este método se suele utilizar una arcilla blanca para prepararlo. Los engobes, a diferencia de los vidriados, se suelen aplicar sobre piezas crudas por lo que en la primera cocción el cacharro ya tiene aplicada la decoración de engobe. Como los engobes no vitrifican, tras esta cocción el cacharro sigue siendo poroso y muchas veces se somete a una segunda cocción, tras aplicar un vidriado transparente al engobe, para cerrar la porosidad del cacharro. Esta capa de vidriado sobre el engobe también “enciende” el color del engobe, de manera parecida a cómo se ven los colores en las piedras de la playa cuando están mojadas y cómo dejan de verse cuando están secas. Esta baja luminosidad característica de las coloraciones de los engobes es la causa de que, en comparación con los colores de los vidriados, se utilice siempre mayor proporción de colorante y, a pesar de ello, nunca se logren coloraciones tan luminosas. En ocasiones se añaden fundentes a la mezcla para acercarnos más a la fusión y lograr colores algo más encendidos y superficies ligeramente satinadas en lugar del característico mate de los engobes.
Los engobes, al no fundirse durante la cocción, tienen una textura superficial que depende de la forma en que se hayan aplicado. Por ello, es importante dar con la fluidez adecuada para aplicarlos a pincel y que no aparezcan feos “pegotes” de engobe. Para evitar este defecto también es importante disponer de buenos pinceles. A veces, para lograr un relieve fino y continuo, se aplica el engobe con una perilla.

Enstatita

Silicato de magnesio, MgO·SiO2. No se suele comercializar como materia prima cerámica. No confundir con la esteatita que es una roca masiva de talco.

Feldespato

Los feldespatos son una de las materias primas más utilizadas en cerámica tanto para la elaboración de pastas como de vidriados. En alta temperatura, un feldespato por sí solo ya constituye un buen vidriado blanco y opaco, pero en baja temperatura necesita de otros fundentes más efectivos. Sin embargo, todavía puede ser bastante útil en cierta proporción para mejorar las características de opacidad de algunos vidriados de baja temperatura. En la elaboración de pastas cerámicas es muy conocido su efecto fundente, por ejemplo, una receta estándar para porcelana podría contener un 50% de caolín, un 25% de feldespato y un 25% de cuarzo.
La familia de los feldespatos y feldespatoides utilizados en cerámica es bastante amplia, sin embargo, el más comúnmente utilizado es el feldespato potásico, también llamado ortosa u ortoclasa. En general, cuando en una receta cerámica se habla de feldespato, sin más, hay que entender que se trata de feldespato potásico. Su fórmula es K2O•Al2O3•6SiO2, aunque la composición de los feldespatos es bastante variable y es muy común que incluya cierta proporción de otros óxidos alcalinos y alcalinotérreos y, también, se admiten ciertas variaciones en la proporción de sílice y alúmina. Por ejemplo, un análisis químico de un feldespato potásico noruego, que están bien considerados por su pureza, es: 65,40% SiO2; 18,70% Al2O3; 0,06% Fl2O3; 0,51% CaO; 11,10% K2O3; 3,36% Na2O.
Las fórmulas ideales de los principales feldespatos utilizados en cerámica son las siguientes:
      Feldespato sódico o albita: Na2O•Al2O3•6SiO2
      Sienita nefelina: 0,25Na2O•0,75K2O•Al2O3•2,25SiO2
      Pegmatita: K2O•Al2O3•9SiO2
      Espodúmeno: Li2O•Al2O3•4SiO2
      Petalita: Li2O•Al2O3•8SiO2
Pero hay que insistir en que solo son fórmulas aproximadas. Por ejemplo, la pegmatita es de fórmula especialmente incierta y suele considerarse como una mezcla de ortosa y cuarzo en proporciones variables aunque, a veces, incluye alguna otra impureza que le confiere un color crema tras la cocción.
Comparando las fórmulas de arriba, vemos que son bastante similares y la principal diferencia es la proporción variable de cuarzo. Como éste es refractario, la diferente proporción del mismo nos da una idea correcta de su comportamiento con la temperatura. Así, entre los tres primeros feldespatos de la lista, la sienita nefelina es el más fundente, después, ortosa y albita tienen un comportamiento similar y, por último, la pegmatita es el menos fundente de todos.
El alto contenido de alúmina de los feldespatos hace que sean viscosos cuando funden. Por otra parte, excepto los feldespatos de litio, debido al alto contenido alcalino, los vidriados de feldespato tienden a craquelar.

Fundente

Como sugiere la palabra, un fundente sirve para rebajar la temperatura de fusión. Eso no significa que los fundentes se utilicen solo para lograr la fusión. En las pastas cerámicas, los fundentes se utilizan para lograr la maduración de la pasta a la temperatura adecuada, pero sin acercarnos a la fusión ya que entonces se deformaría el cacharro. En un engobe también se puede añadir algo de fundente para “encender” un poco el color pero sin llegar a la fusión. Donde los fundentes realmente son importantes para lograr una fusión satisfactoria de las materias primas es en los vidriados. En este caso el papel del fundente es muy importante ya que los vidriados admiten, en general, menos margen de variación en cuanto a su temperatura de maduración (que en este caso sí implica fusión).
No todos los fundentes son igual de efectivos, de modo que según el rango de temperaturas en el que trabajemos, utilizaremos unos fundentes u otros. Los fundentes más potentes son los que se utilizan para los vidriados de baja temperatura. Son todos los derivados del plomo, de los óxidos alcalinos y del óxido de boro. Los productos “crudos” de plomo tienen el inconveniente de ser tóxicos, las materias primas alcalinas más activas como fundentes son solubles en agua, y las de boro, o bien son solubles en agua, o bien producen ciertos problemas durante la cocción. Toda esta problemática hace que, en general, en baja temperatura se utilicen más como fundente las fritas que las materias primas crudas, ya que al fritar todas las materias primas mencionadas anteriormente también desaparecen o se atenúan los inconvenientes descritos. En alta temperatura, es decir, por encima de 1200ºC, todos estos problemas desaparecen y hay muchas materias primas crudas que pueden utilizarse como fundentes. La fusión en alta temperatura es más natural si nos damos cuenta de que muchas arcillas de baja temperatura funden sin necesidad de añadidos por encima de 1200ºC, así como los feldespatos y otras sustancias. A pesar de ello también hay fundentes típicos de alta temperatura, como son los feldespatos, los derivados de los óxidos alcalinotérreos (caliza, dolomita y otros carbonatos alcalinotérreos, silicatos alcalinotérreos, etc.). Por supuesto, los fundentes de baja también pueden utilizarse en alta temperatura. Por ejemplo, el boro se utiliza ampliamente tanto en alta como en baja. Una excepción importante es el plomo, que no debe utilizarse por encima de 1100ºC porque empieza a volatilizarse.
En realidad, el carácter fundente o refractario de una sustancia es algo relativo porque depende de la temperatura y del resto de materias primas que participen en la mezcla. Un ejemplo del primer tipo lo tenemos en las recetas de los conos Seger, ya que en los conos de temperaturas más altas el cuarzo actúa como fundente de la alúmina (los conos Seger para temperatura más alta se componen solo de sílice y alúmina), y un ejemplo de lo segundo lo tenemos en los eutécticos. El mismo Seger se sorprendió cuando en el curso de sus investigaciones descubrió que, en determinadas mezclas, bajaba la temperatura de fusión al aumentar la proporción de alúmina.

Galena

Sulfuro de plomo, PbS. Es la más importante mena de plomo. Durante cientos de años, los vidriados de plomo se elaboraban por simple espolvoreado de la galena sobre el cacharro. Muy tóxico.

Gibsita

Hidrato de aluminio, Al2O3·3H2O. Es una de las fuentes del óxido de aluminio. También se conoce como gibsita una de las dos capas que forman el cristal de caolinita.

Granito

Feldespatoide utilizado ocasionalmente en los vidriados. De composición parecida a la piedra de Cornish pero más duro y difícil de triturar. La proporción de feldespato de los granitos suele estar entre el 45-70%, más un 20-50% de cuarzo y alrededor del 15% de mica. Es más refractario que los feldespatos.

Gres

El gres es una pasta cerámica que se caracteriza principalmente por su porosidad muy escasa o nula. En este sentido es comparable a la porcelana y, por ello, los antiguos ceramistas orientales no hacían distinciones entre gres y porcelana cuando el primero tenía un color lo suficientemente blanco, a pesar de que la porcelana es traslúcida y el gres opaco. En cuanto a la plasticidad, el gres suele estar en un punto medio entre las pastas plásticas que se utilizan al torno y la porcelana. En cuanto al color, es variable. Hay pastas de gres que se utilizan para hacer ladrillos y tienen un color bastante oscuro y otras, utilizadas para cerámica fina, pueden ser completamente blancas.
El gres es muy resistente, lo cual, unido a su nula porosidad lo hace muy adecuado para uso industrial y como material de construcción. Estas pastas de gres pueden estar constituidas casi mayoritariamente por una arcilla natural con las propiedades adecuadas (arcillas de gres), a las que se pueden añadir cantidades variables de feldespato y cuarzo.

Hematita

Oligisto, Fe2O3. Es un nombre que engloba una variedad de menas de hierro rojo de gran pureza, puede considererse que su composición es 99% Fe2O3. En cerámica es más común el uso de la variedad sintética de hierro rojo, a pesar de que suele dar peor resultado que el mineral.

Illita

Nombre genérico dado a varios minerales micáceos encontrados en las arcillas y cuya presencia tiene una influencia importante tanto en el color de las mismas como en su temperatura de vitrificación. No suele encontrarse como materia prima.

Ilmenita

Titanato de hierro, FeO·TiO2. Se utiliza como colorante para vidriados pero, al ser muy duro y de grano relativamente grueso, produce efectos de textura como puntos que se disuelven en mayor o menor medida en el vidriado.

Ion

Un ion es una partícula cargada. Por ejemplo, la sal común o cloruro sódico, ClNa, se considera que está formado por la unión de un ion de cloro y uno de sodio, el primero, Cl-, es negativo (anión) porque ha ganado un electrón, y el segundo, Na+, es positivo (catión) porque lo ha cedido (esto es característico del enlace iónico, en el que un átomo le cede un electrón a otro, que lo gana, de modo que ambos iones se mantienen unidos por atracción electrostática). Los iones no tienen por qué ser atómicos, por ejemplo, en la constitución de las arcillas son muy importantes los iones hidroxilo, OH-, que junto al ion hidronio, H+, se encuentran siempre en mayor o menor concentración en el agua (la concentración de iones hidronio en una disolución es la medida del pH de la disolución, que da el grado de acidez de la misma). Según vemos, todos los iones, ya sean atómicos o moleculares, se convierten en iones por pérdida o ganancia de electrones.
Los sólidos iónicos suelen tener altos puntos de fusión, no conducen la electricidad, y suelen ser solubles en agua.

Lepidolita

Feldespatoide de litio de fórmula variable entre (LiKNa)2(FOH)2·Al2O3·3SiO2 y Li2F2·Al2O3·SiO2. Materia prima fundente para vidriados, con punto de maduración variable entre 1150º-1300ºC. El contenido de flúor puede provocar burbujeo superficial y, utilizada en alta proporción, provoca los vidriados viscosos típicos de los feldespatos.

Limonita

Forma hidratada de óxido de hierro, 2Fe2O3·3H2O. Tiene un color variable desde el amarillento hasta el naranja o rojo oscuro. La variedad amarillenta se conoce como ocre amarillo y se disgrega fácilmente. Las variedades más oscuras son más compactas. Suele utilizarse como engobe.

Mica

Nombre que agrupa una serie de alumino-silicatos relacionados con la arcilla, montmorillonita y feldespato y que aparecen como impureza en los mismos. Las especies más comunes son la moscovita y la biotita. La presencia de mica en la arcilla facilita la vitrificación de la misma.
La moscovita es una mica potásica con fórmula aproximada K2O·3Al2O3·6SiO2·2H2O. La biotita contiene hierro y magnesio pero su composición es variable, es de color oscuro.

Mol

El concepto de mol es muy importante en química, y en cerámica es la idea que nos permite pesar las recetas manteniendo las proporciones dadas por las fórmulas Seger.
Para entender el concepto necesitamos dos definiciones complementarias del mismo: en un mol de partículas hay tantas partículas como el número de Avogadro, es decir, exactamente 6,022·1023 partículas y, la otra, un mol de una sustancia es el peso molecular en gramos de dicha sustancia. Por ejemplo, un mol de agua son 18 gramos de agua, ya que el peso molecular del agua es 18. Si combinamos las dos definiciones vemos que el mol nos permite mezclar las sustancias manteniendo las proporciones dadas por las fórmulas químicas. Por ejemplo, volviendo al agua, si quiero “fabricar” agua, H2O, a partir de sus constituyentes, oxígeno e hidrógeno, tendré que mezclar dos átomos de hidrógeno por cada átomo de oxígeno o, lo que es igual, dos gramos de hidrógeno por cada dieciséis gramos de oxígeno.

Monosilicato de plomo

PbO·SiO2. Frita de plomo bastante utilizada en los vidriados pero no recomendable para cerámica utilitaria, ya que su toxicidad es mayor que la del bisilicato.

Mullita

3Al2O3·2SiO2. Silicato de aluminio que se crea durante la cocción cerámica. Los cristales de mullita son aciculares y entrelazan entre sí las distintas especies componentes del cuerpo cerámico incrementando su resistencia. En su formación hay varias etapas intermedias pero a partir de 1000ºC comienza a aparecer como producto final, si bien hasta 1150ºC no puede asegurarse su presencia. Puede introducirse en el cuerpo cerámico mediante la moloquita.

Ocres

Suelen conocerse con este nombre ciertas arcillas con un contenido variable de hierro en diferentes formas, que se utilizan sobre todo como engobes. Así, por ejemplo, el ocre amarillo o el ocre rojo.

Opacificadores

Minerales que se incluyen en las recetas de vidriados por sus características opacificantes. La opacidad es el resultado de la interferencia de la luz en la superficie y en el interior del vidriado. Esto puede ocurrir de tres formas: cuando la luz encuentra materia opaca suspendida en el vidriado; cuando se refleja en facetas cristalinas; o cuando es dispersada por partículas de tamaño inferior a la longitud de onda de la luz.
El opacificante más popular es aquel que no se disuelve fácilmente en el vidiado sino que permanece en forma de partículas aisladas de óxido que enturbian un vidriado que de otro modo sería transparente. El óxido de estaño es el más adecuado para una opacidad blanca de este tipo. Otros son el de antimonio, cerio y circonio.
La opacidad cristalina se produce cuando se forman cristales, ya sea en la superficie o en el interior del vidriado, durante el enfriamiento. Este crecimiento cristalino se favorece con la inclusión de óxido de titanio o de circonio. También forman especies cristalinas durante el enfriamiento los vidriados con exceso de aluminio, calcio, magnesio, bario y cinc, que pueden dar lugar a interesantes cualidades superficiales.
El aluminio y el circonio aumentan la viscosidad del vidriado fundido, lo cual tiene el efecto de atrapar muchas burbujas de aire dentro del vidriado. Si estas son suficientemente pequeñas, el efecto es un vidriado opaco lechoso de buena calidad. Hay algunas sustancias que tienen un efecto parecido, el arsénico y el circonio, por ejemplo, se dispersan en partículas minúsculas que interfieren con la luz provocando un efecto de opacidad similar. Estos tipos de opacidad se conocen como opacidad coloidal.

Ortosa

K2O·Al2O3·6SiO2, feldespato potásico, ortoclasa. Es el más común entre los doce tipos de feldespato que existen. Es ampliamente utilizado tanto en la composición de pastas como de vidriados, aunque para estos últimos solo puede utilizarse en porcentaje elevado si el vidriado es de alta temperatura, ya que la ortosa empieza a fundirse sobre los 1150º-1200ºC.
Suele considerarse el feldespato como una frita natural pues contiene formador de vidrio, fundente y estabilizador (silice, óxido de potasio y alúmina). No es soluble en agua y es, por ello, un recurso importante para introducir el óxido de potasio sin tener que recurrir a las fritas.
Un vidriado de ortosa sin añadidos tendrá gran viscosidad, craquelado por su carácter alcalino, y será opaco por una multitud de pequeñas burbujas que quedan atrapadas en su interior. Por otra parte, es un buen punto de partida para ensayar vidriados añadiendo otras materias primas.

Óxido

Combinación química del oxígeno con otro elemento. En cerámica es interesante distinguir entre los óxidos formados con elementos metálicos y los no metálicos. Los primeros son numerosos y a ese grupo pertenecen los fundentes, colorantes y opacificantes. Los segundos, en cambio, son pocos y suelen ser formadores de vidrio o volátiles.
Durante la cocción cerámica casi la totalidad de las materias primas involucradas se oxidan, por lo cual suele considerarse la cerámica cocida, tanto el cuerpo como la cubierta, como una combinación de diversos óxidos. De ahí, por ejemplo, la importancia de la fórmula Seger, que describe la proporción molar existente entre los distintos óxidos que componen el vidriado. También es esta la razón de que sea muy habitual en cerámica expresar las diferentes materias primas como suma de óxidos. Así, por ejemplo, la fórmula de la caolinita suele escribirse 2SiO2·Al2O3·2H2O, aunque su composición estructural es diferentes y los óxidos que aparecen en la fórmula anterior no existen como moléculas en la estructura de la caolinita.
En cuanto a la nomenclatura, la aceptada actualmente por la IUPAC (International Union of Pure and Applied Chemistry) es la que usa prefijos de cantidad cuando es necesario. Por ejemplo, MnO es monóxido de manganeso y MnO2 es dióxido de manganeso, o FeO es monóxido de hierro y Fe2O3 es trióxido de dihierro. Sin embargo, en cerámica muchas veces se utiliza una terminología más práctica y descriptiva, y se habla de óxido de hierro negro u óxido de hierro rojo, respectivamente. La notación términada en -oso, -ico, etc, aunque todavía se utiliza, tiende a desaparecer. Finalmente, algunos óxidos tienen nombres particulares como la sílice, alúmina y agua.
A pesar de la importancia de los óxidos en la cerámica, hay que tener presente que en muchos casos los óxidos no existen como materias primas de uso cerámico, sino que se introducen como combinaciones químicas más complejas. Por ejemplo, los óxidos de los elementos alcalinos y alcalinotérreos o el boro nunca se utilizan como óxidos puros.

Óxido de circonio

ZrO2. Es un opacificante de características similares al óxido de estaño. Se utiliza en cantidades hasta del 15% para transformar un vidriado transparente en uno opaco. Es muy refractario y se puede utilizar a cualquier temperatura. En la industria es más común que el óxido de estaño por ser más barato.

Óxido de litio

Li2O. Se utiliza como fundente en los vidriados con un resultado similar al del óxido de sodio. Las materias primas que aportan el óxido de litio son el carbonato de litio y los feldespatoides de litio lepidolita, petalita y espodúmeno. Los compuestos de litio son venenosos.
Suele introducirse en los vidriados sustituyendo parte de los elementos alcalinos. Con cobre produce azules y con cobalto puede dar rosas. Es un útil fundente auxiliar en los mates de bario.
El litio es el metal más ligero de la tabla periódica, por lo cual, cuando sustituye el sodio o al potasio, los pesos necesarios son bastante menores (el peso molecular del óxido de litio es 29·97, el del óxido de sodio 61·97 y el del óxido de potasio 94·19). Además, como el coeficiente de dilatación del vidriado depende de los pesos de los diferentes óxidos que componen el vidriado, unido al hecho de que el coeficiente de dilatación del óxido de litio es mucho menor que los de los óxidos de sodio y potasio, al incluir el litio en un vidriado en lugar de otros óxidos alcalinos se reduce drásticamente la posibilidad de que craquele el vidriado.
La razón principal de que se utilice mucho menos el óxido de litio que los otros dos óxidos alcalinos es porque es mucho más caro.

Óxido de zinc

ZnO, es un útil fundente auxiliar para vidriados en oxidación. Tiene cierto carácter opacificante y, si está presente en proporción elevada, provoca cristalización superficial. También tiene buena reputación como agente anticraquelante. El propio óxido es la materia prima que se utiliza. Puede favorecer la calidad del color con el cobre y el cobalto pero, en general, con otros óxidos colorantes el efecto no suele ser bueno.
Como fundente, por debajo de 1085ºC debe usarse en proporción muy pequeña, alrededor del 1%, pero su efecto más activo es entre 1150º y 1250ºC. Como agente cristalizador habría que distinguir la formación de diminutos cristales, que producen vidriados mate, de los grandes cristales que pueden llegar a formarse con una receta y curva de cocción adecuadas.

Pasta cerámica

Una arcilla recogida en el suelo puede tener características adecuadas para el trabajo cerámico con muy poca manipulación. Otras veces, las arcillas del suelo no son adecuadas para el trabajo cerámico. En el primer caso, tal arcilla constituye por sí sola una pasta y en el segundo no. Algunas arcillas muy conocidas, como la arcilla de bola o el caolín, no pueden utilizarse como pastas cerámicas, sin embargo, son un componente muy utilizado para la elaboración de las mismas. Así, entendemos como pasta cerámica el material, independientemente de su procedencia, que nos permite conformar el cuerpo cerámico. Normalmente, para componer una pasta cerámica se utilizan tres tipos genéricos de materias primas: plásticos, antiplásticos o desengrasantes y fundentes. Cuando cada tipo genérico se introduce a partir de una sola materia prima, dicha composición se denomina triaxial. Un ejemplo de pasta triaxial es la conocida receta de la porcelana: 50% caolín, 25% feldespato y 25% cuarzo. Otras veces, en la literatura cerámica se habla de pastas completas refiriéndose a una pasta que consta de cuatro materias primas: aproximadamente la mitad de plásticos, donde uno de ellos es una arcilla de alta plasticidad y el otro una arcilla de baja plasticidad, y la otra mitad de antiplásticos, con uno de ellos fundente y el otro no fundente. Éste es el esquema de una pasta normal compuesta por arcilla, caolín, feldespato y sílice. Un aumento de los no plásticos puede compensarse aumentando la arcilla y disminuyendo el caolín para mantener la plasticidad. La fusibilidad se mantiene jugando con las proporciones relativas de feldespato y cuarzo. Otras sutancias a tener en cuenta en la elaboración de las pastas son las auxiliares que, en general, dependen del método de conformación para el que se prepare la pasta. Por ejemplo, para pastas de modelado habrá que añadir a las materias primas la cantidad necesaria de agua de plasticidad y para preparar una barbotina para colado en molde de escayola habrá que añadir la cantidad adecuada de agua y defloculante. Otros materiales auxiliares pueden ser los colorantes, ya sean óxidos puros o fritas colorantes, si queremos preparar una pasta coloreada, o la chamota, que puede tener diversas utilidades en la composición de una pasta.

Pedernal o sílex

Es una variedad de la sílice, SiO2. De estructura criptocristalina, es decir, formada por diminutos cristales, su composición incluye ciertas impurezas de carbonato cálcico que pueden llegar hasta el 5%. Como materia prima para vidriados funde un poco antes que el cuarzo debido a la cantidad de CO3Ca que contiene.

Porcelana

La porcelana es la más valorada de las pastas cerámicas y tiene una larga e interesante historia. En Occidente las primeras referencias sobre la porcelana son del Libro de las Maravillas de Marco Polo, en el que describe sus viajes a Oriente. Allí comenzaron a trabajar la porcelana unos 1000 años antes que en europa, donde se redescubrió a principios del s.XVIII. Se caracteriza por su extraordinaria blancura, traslucidez y nula porosidad, además de una sonoridad característica. Todas estas propiedades dependen de las materias primas utilizadas, la temperatura de cocción y la conformación de la pieza. Así, la traslucidez depende mucho del grosor, siendo difícil de apreciar si éste es superior a unos 3mm; la sonoridad depende de la forma del cacharro y es mejor en formas acampanadas; la blancura depende de la pureza de los materiales empleados; y la porosidad de una maduración adecuada en el horno. Estas características de la porcelana también son consecuencia del alto grado de sinterización y avanzado estado de fusión que se alcanza en la maduración, lo cual provoca que las piezas se deformen en el horno con mayor probabilidad que en otras pastas. De hecho, muchas veces la porcelana se cuece con una estructura de apoyo para evitar la deformación de las piezas.
Actualmente hay muchos tipos de porcelana con diferentes características. Quizás la receta más clásica para una porcelana es 50% caolín, 25% feldespato y 25% de cuarzo, que requiere una temperatura de maduración alta, quizás por encima de 1300ºC, aunque debido a la variabilidad en la composición de feldespatos y caolines siempre deben realizarse ensayos para determinar las proporciones y temperatura de maduración. Tal receta tiene el inconveniente de una plasticidad muy baja, hasta el punto de que las piezas realizadas por colado en molde de escayola se agrietan fácilmente si tienen las paredes muy finas. Esto podría evitarse sustituyendo un porcentaje de caolín por arcilla de bola, que es mucho más plástica, pero tiene el inconveniente de ensuciar mucho la blancura de la pasta. Quizás la pasta de porcelana más blanca sea la porcelana de huesos, cuya composición es bastante excepcional por estar constituida en su mayor proporción por huesos calcinados, que no son un material cerámico habitual ni tienen plasticidad.
Debido a sus características, las porcelanas también se utilizan aparte de los usos clásicos decorativos o vajillas, para realizar objetos aislantes, prótesis, recipientes especiales, etc.

Radiación electromagnética

La luz del Sol y el calor que emiten las resistencias de los hornos eléctricos son radiación electromagnética. Todos los cuerpos emiten espontáneamente radiación siempre que estén a una temperatura por encima de 0ºK. La temperatura es movimiento y el movimiento de partículas cargadas (en realidad no exactamente el movimiento sino las variaciones de este, es decir, las aceleraciones) genera la emisión de radiación. Así que todo está surcado de radiación electromagnética. Sin embargo, hay mucha variedad entre la radiación electromagnética. El llamado espectro electromagnético clasifica las diferencias entre los diferentes tipos de radiación según su energía, así, clasificadas de menos a más energía, podemos dar algunos ejemplos de R. E. (R-adiación E-lectromagnética): las ondas de radio y televisión, las microondas que hacen funcionar los hornos y transmiten la señal de los teléfonos móviles, la radiación infrarroja, que nos calienta, la visible, que es la que puede procesar el ojo y por ello vemos, los rayos X, tan útiles en medicina, los rayos gamma, que provocaron la mutación del increíble Hulk,… La R.E. se clasifica según su energía porque no es otra cosa que energía, la luz es energía (no hay más que tumbarse al Sol para comprobarlo) y el calor también es energía por ello la R.E. es una buena fuente de calor. Como dije al principio, todos los cuerpos emiten espontáneamente R.E., y ésta tiene una energía que depende de la temperatura del cuerpo que la emite. Así, por ejemplo, los animales de sangre caliente emiten radiación infrarroja que no podemos ver con los ojos pero sí podemos sentir al tacto, y el filamento de una bombilla, que está mucho más caliente, emite mucho en el visible, que es más energético, y por eso ilumina.
En la R.E. se manifiesta el comportamiento dual ondulatorio-corpuscular que dio origen al desarrollo de la teoría cuántica. Cuando la radiación es menos energética se manifiesta más como onda y cuando es más energética se parece más a una partícula. Además, la R.E. también es clave en la teoría de la relatividad de Einstein, ya que él postuló que la radiación se propaga siempre a unos 300.000 Km/s, independientemente de la velocidad del observador. Así que la radiación electromagnética es una de las cosas más enrevesadas y difíciles de entender y, al mismo tiempo, unos de los fenómenos mejor estudiados de la física y cuya teoría es más perfecta y exacta en sus predicciones.

Rutilo

Óxido de titanio con una cantidad variable de impurezas de hierro que puede llegar hasta el 15%. Es muy utilizado en los vidriados para crear colores con textura. Junto a óxidos de estaño y hierro se obtienen cremas, amarillos y naranjas y amarillos anaranjados con óxidos de cobalto y cobre.
Cuando el rutilo contiene muchas impurezas es de color marrón oscuro, pero cuando es puro su es verde.
En el vidriado suele usarse en cantidades hasta el 10% y las texturas que se obtiene son consecuencia de cristalizaciones. Estos efectos son más variados en combinación con el estaño. Tales vidriados han sido muy utilizados en baja temperatura, alrededor de 1050ºC. Si se utiliza en cantidades cercanas y superiores al 15% el vidriado puede mostrar fototropía (o fotocromatismo), que consiste en una variación del color según la cantidad de luz que incide sobre la superficie. En estos casos, el vidriado suele oscurecerse al exponerse a la luz.
Cuando la proporción de hierro es más elevada tenemos la ilmenita, cuyo efecto colorante es mayor que el del rutilo.

Saturación

El punto más allá del cual una sustancia no se disuelve en otra. En cerámica es importante la proporción a la cual se saturan los óxidos colorantes. Esta es diferente para cada base de vidriado y colorante pero como referencia pueden valer las siguientes cantidades: óxido de hierro 8%; óxido de cobalto 1%; óxido de níquel 3%; óxido de cobre 3%; óxido de manganeso 8%.

Sesquisilicato de plomo

Frita de plomo con un contenido de sílice intermedio entre el del monosilicato y el del bisilicato. No es fácil de encontrar en España.

Sílice

SiO2, dióxido de silicio. La materia prima más importante en la constitución de los vidriados que es también parte de las arcillas y de muchas materias primas de interés cerámico. En la naturaleza, los minerales más comunes de sílice casi pura son el cuarzo, el sílex y la arena. También es muy común en combinación con otros óxidos formando los silicatos, de hecho, un análisis promedio de la corteza terrestre muestra que el 60% es sílice.
La sílice pura funde a 1710ºC para dar un vidrio transparente, sin embargo, es una temperatura demasiado alta para los hornos cerámicos por lo que los fundentes deben acompañar necesariamente a la sílice. La única sustancia comparable a la sílice en cuanto a su capacidad para formar vidrio es el boro, pero el vidrio de boro es poco resistente, por lo cual sin la sílice no se puede obtener un vidriado de calidad.
Las arcillas tienen sílice como parte de su estructura química pero, además, todas ellas contienen cantidades adicionales variables en forma de sílice libre o integrada en otros silicatos mezclados en la pasta cerámica.
La sílice puede encontrarse en tres fases cristalinas distintas en los rangos de temperatura que se dan en cerámica: cuarzo, tridimita y cristobalita. Las tres tienen idéntica composición química pero se diferencian en su estructura cristalina. Además, cada fase tiene dos formas que ocurren reversiblemente al cambiar la temperatura, denominadas α y ß. Estos cambios de fase, que consisten en una reordenación de la red cristalina, implican cambios de tamaño más o menos acusados. Por ejemplo, la transición entre las fases α y ß de la cristobalita, que ocurre a 226º implica una brusca contracción que se aprovecha para evitar el craquelado en los vidriados si se añade cristobalita en la composición del cuerpo cerámico.

Sinterización

El proceso por el cual la cerámica se transforma desde una sustancia blanda y plástica a otra dura, resistente e indeformable por acción del calor es la sinterización. El término proviene en realidad de la metalurgia, pero puede utilizarse en todos los campos en que ocurre una compactación de un material pulverulento sin llegar a la temperatura de fusión. La sinterización puede ocurrir como reacción en estado sólido, tal como sucede en la alúmina pura y cerámicas no oxídicas (carburos, siliciuros, etc.), pero lo más común es que haya una fase líquida ligante. Éste último caso es el más típico en la cerámica, ya sea ésta de baja o alta temperatura, ya que, en mayor o menor medida, se produce una cierta fase líquida que actúa como ligante una vez que se enfría el producto tras la cocción. También puede ocurrir la sinterización con fase líquida pero sin necesidad de una temperatura elevada, tal como sucede con cementos, escayolas y cal, en los cuales se produce una liga hidráulica. Dentro de las pastas cerámicas, cuanto mayor es la cantidad de fase líquida producida durante la cocción, menor será la porosidad final del producto cocido. El caso más extremo se da en la porcelana, cuya porosidad es nula, en la que se produce tal cantidad de fase líquida que son habituales las deformaciones en la cocción y con frecuencia es necesario apuntalar las piezas en el horno para evitar su deformación.

Suspensivo

Sustancia utilizada para mantener la suspensión de la mezcla de un vidriado crudo. El suspensivo más utilizado es la bentonita, en proporción aproximada del 1%, junto a cierta cantidad de cloruro de calcio (que actúa como floculante). También se utiliza el CMC.

Tensión superficial

Es la propiedad por la que los líquidos tienden a recogerse en esferas en lugar de extenderse superficialmente. El fenómeno juega un papel importante en los vidriados ya que, en la fusión, los vidriados con baja tensión superficial “mojan” bien el cacharro y lo cubren mientras que si esta es alta puede ocurrir el recogido del vidriado, quedando zonas superficiales secas (en inglés, el defecto se denomina crawling). Los vidriados viscosos tienden a tensiones superficiales altas mientras que en los fluidos suelen ser bajas.
La tensión superficial del vidriado depende directamente de su composición química. En la siguiente tabla se refleja el efecto sobre la tensión superficial y la viscosidad que tienen los diferentes óxidos. La tabla se ha realizado para 1050ºC aproximadamente y se ha tomado la sílice como estándar para comparar los diferentes óxidos.


Los nombres que aparecen en la tabla se corresponden con los diferentes óxidos que componen el vidriado, por ejemplo, calcia es el óxido de calcio.

Terracota

Cerámica de baja temperatura que puede estar vidriada o no. El término es de origen italiano y significa simplemente tierra cocida. En general, se denomina terracota a toda la variedad de arcillas de cocción más o menos rojiza, aunque hay alguna denominación comercial específica como la pasta PT (pasta terracota) de la marca SiO2, que es de color más verdoso-anaranjado en la cocción que el clásico barro rojo.

Terra sigillata

Históricamente, es el nombre dado a una cerámica fina romana decorada con relieves y una superficie brillante debida a un recubrimiento con engobe de tamaño de partícula extraordinariamente fino. En inglés, a veces se conoce como Samian ware (de Samos) este tipo de cerámica.
Actualmente, la técnica de la terra sigilata es ampliamente utilizada, sobre todo en combinación con cocciones ahumadas para producir variados efectos. Para seleccionar la fracción más fina de la arcilla, esta se deflocula y selecciona solo la parte que queda en suspensión en el agua, despreciando la fracción más gruesa que es la que decanta en fondo del recipiente.

Vidriado

El vidriado es una cubierta vítrea que se aplica al cuerpo cerámico por motivos estéticos o utilitarios. En este último caso, la razón de aplicar el vidriado es impermeabilizar la superficie del cacharro y hacerla lisa y fácil de limpiar. Los vidriados también suelen llamarse barnices y esmaltes y, en algunos casos, se utiliza el primer término cuando son transparentes e incoloros y el segundo cuando son coloreados, sin embargo, el término más preciso es vidriados, que los engloba a todos, y a éste se pueden añadir otros términos que precisen mejor sus características.
La variedad de los vidriados es enorme y por ello suelen hacerse clasificaciones para estudiarlos. Por ejemplo, pueden delimitarse según su temperatura de cocción: los vidriados de baja maduran por debajo de 1100ºC, los de temperatura media entre 1100 y 1200ºC, y los de alta por encima de 1200ºC. También pueden clasificarse según el tipo de fundente principal: así, los vidriados alcalinos, los vidriados de plomo, los vidriados de feldespato, los de cenizas, etc. Otra posibilidad es distinguir entre vidriados crudos, si no contienen fritas en su composición, o fritados. Según sus cualidades visuales se pueden distinguir los mates de los brillantes, los transparentes de los opacos, los homogéneos de los heterogéneos, etc., aunque también se dan infinidad de casos intermedios como, por ejemplo, los satinados, semitransparentes, etc. Otra posibilidad es añadir datos sobre el tipo de cocción: de reducción, cocción a la sal, carbonación, rakú, etc.
En la composición de los vidriados pueden distinguirse varios tipos de materias primas según la función que desempeñen en el resultado final del vidriado: la sílice, SiO2, es la matriz del vidriado, la responsable de formar el cuerpo vítreo; los fundentes se añaden para disminuir la temperatura de fusión, ya que la sílice por sí sola funde a una temperatura inalcanzable en los hornos cerámicos; la alúmina tiene la función de regular la fluidez del vidriado, ya que si éste fuese demasiado fluido correría hacia abajo por las paredes del cacharro y se quedaría pegado sobre el soporte. La alúmina no suele introducirse por sí misma como materia prima, sino que se introduce a través de otras sustancias, entre las cuales destaca el caolín. Con las materias primas mencionadas se elabora la base del vidriado pero además suelen incluirse otras sustancias modificadoras como los opacificantes y los colorantes.

Viscosidad

Es la rigidez existente en un líquido debida a la fricción entre sus partículas constituyentes. El término puede aplicarse a barbotinas para colar en molde, engobes para decoración, suspensión de vidriado crudo o al vidriado durante el proceso de fusión, pero en los tres primeros casos se suele emplear más la fluidez como término descriptivo. En el caso de los vidriados fundidos sí se emplea el término y es sinónimo de rigidez. Un vidriado rígido es el que no se mueve nada respecto a su aplicación sobre el cacharro y, el caso contrario, un vidriado fluido es el que se desliza paredes abajo por el cacharro.
La viscosidad del vidriado fundido depende de la composición del mismo. Hay óxidos que aumentan la viscosidad, como la alúmina, y otros que aumentan la fluidez. En general, la viscosidad disminuye al aumentar la temperatura. También hay una fuerte correlación entre la tensión superficial y la viscosidad de los diferentes óxidos que componen el vidriado.