Diccionario

Coloide

Se llama coloide a una mezcla en la que el tamaño de las partículas dispersas es alrededor de una micra (1µ = 10-6m, es decir, la millonésima parte del metro). También se llaman coloides o partículas coloidales a las propias partículas de la mezcla. En el caso de la cerámica, las partículas de arcilla son de tamaño coloidal, y una mezcla de arcilla y agua forma un coloide. A veces, también se habla de dispersión coloidal, porque las partículas están dispersas en el medio y no disueltas en él. No es necesario que el coloide esté formado por partículas sólidas dispersas en un líquido, por ejemplo, la leche es un coloide en el que minúsculas gotas de aceite se encuentran dispersas en agua. Una característica importante de los coloides es que las partículas dispersas en el líquido no decantan en el fondo del recipiente. La razón es que, al ser tan pequeñas, el movimiento térmico aleatorio de las partículas del líquido (movimiento browniano) mantiene las partículas coloidales en perpetuo movimiento sin caer al fondo. Si las partículas en dispersión fuesen mayores, entonces los constantes choques con las partículas del líquido no serían suficientes para contrarrestar el efecto gravitatorio y las partículas de la dispersión se depositarían en el fondo del recipiente.

La arcilla también da un buen ejemplo de ello: si mezclamos arcilla y agua, al cabo del tiempo, la mayor parte de la arcilla se depositará en el fondo del recipiente y sobre ella tendremos agua limpia, la razón de que no se mantenga mucho tiempo la dispersión es que las partículas arcilla por sus características eléctricas tienden a arracimarse en partículas mayores denominadas flóculos, sin embargo, al añadir un defloculante dichos flóculos se deshacen y al ser muchas de las partículas de tamaño coloidal, pueden mantenerse en suspensión y en fondo se deposita mucho menos material. De hecho, este es el método que se utiliza para separar la fracción más fina de la arcilla con la que se elabora la terra sigillata.

Michael Faraday hizo a mediados del s. XIX una de las primeras investigaciones sobre coloides y preparó una suspensión de minúsculas partículas de oro en agua que todavía puede observarse en el Museo de Ciencias Naturales de Londres, sin que se aprecie depósito alguno en el fondo del recipiente.     

Cornish Stone

Feldespatoide utilizado como fundente en pastas cerámicas y en vidriados. Contiene feldespato, cuarzo, caolín, mica y pequeñas cantidades de fluorita. Funde en el rango entre 1150º y 1300ºC resultando un vidriado rígido y opaco debido a la multitud de pequeñas burbujas. Es sustituto frecuente del feldespato debido a las diferentes propiedades que aporta.

La piedra de Cornish no puede considerarse un mineral único y, por lo tanto, no se le puede adjudicar una fórmula única. En cuando a sus propiedades es similar a los feldespatos, pero en cuanto a la composición es más variable que aquellos. Puede considerarse como un alumino silicato parecido a los feldespatos, pero con más impurezas. Es destacable que las impurezas de hierro suelen ser escasas, de ahí su color casi blanco, y la variedad más púrpura se debe al contenido de fluorita, que en la cocción desaparece. Actualmente, suele suministrarse sin fluorita ya que los gases que emana durante la cocción son perjudiciales tanto para la salud del ceramista como para la del horno.

En España, la piedra de Cornish se suele sustituir por pegmatita.

Criolita

Fluoruro de sodio y aluminio, Na3AlF6. Es uno de los pocos compuestos de sodio que son insolubles en agua. Se suele utilizar para provocar cráteres en los vidriados alcalinos.