Diccionario

Alabastro

Sulfato de calcio hidratado, CaSO4·2H2O (gypsum en inglés). Es un mineral a partir del cual se prepara la escayola. A veces, se utiliza como fuente de calcio en los vidriados pero es raro.

Antiplástico

Algunas materias primas utilizadas en la composición de pastas cerámicas se denominan antiplásticas, en oposición a las materias primas plásticas porque disminuyen la plasticidad de las pastas. También se suelen llamar desengrasantes porque a las arcillas muy plásticas, debido a una untuosidad especial que tienen al tacto, se les califica como grasas, y por adición de un desengrasante disminuye esta característica. Los materiales antiplásticos se utilizan para mejorar el comportamiento en el secado y en la cocción de las pastas, disminuyendo su contracción y deformación. El desengrasante más utilizado es el cuarzo, que aparece en la composición de muchas pastas cerámicas. Al componer pastas cerámicas, un punto de partida normal es utilizar cuatro componentes, dos plásticos y dos antiplásticos. Entre los primeros suele combinarse una arcilla de alta plasticidad con otra de baja plasticidad, de modo que entre las dos constituyen alrededor del 50% de la pasta, y entre los segundos un antiplástico que sea fundente y otro que no lo sea.

Otro tipo de material antiplástico utilizado en la composición de pastas cerámicas es la chamota. Ésta se caracteriza por una granulometría más gruesa que la del cuarzo que suele formar parte de las pastas. Precisamente, algunas pastas cerámicas comerciales se clasifican por el volumen de grano de la chamota que contienen, que puede variar desde un tamaño impalpable hasta unos pocos milímetros. La función de la chamota continúa siendo mejorar la resistencia de las pastas como, por ejemplo, cuando se realizan grandes formas en el torno, que resultarían demasiado delicadas en pastas sin chamota. También se utiliza la chamota por la textura característica que da a la superficie de la pasta. La chamota suele ser una pasta suficientemente refractaria cocida y molida hasta el tamaño de partícula deseado, pero también hay posibilidades muy diferentes. Por ejemplo, para aligerar el peso de una pieza se puede añadir a la pasta alguna chamota gruesa de origen orgánico como posos de café, huesos de aceituna, etc…, que al cocerse la pasta se quema dejando en su lugar espacio vacío con la consiguiente disminución de peso.

Arcilla

La arcilla es la principal materia prima utilizada en la cerámica, ya que constituye la proporción principal de casi todas las pastas utilizadas para componer los cuerpos cerámicos, y también es de gran importancia para la elaboración de las cubiertas. En cuanto a su formación, puede entenderse la arcilla como el resultado del envejecimiento de la corteza terrestre y, en tal sentido, la arcilla más común es una mezcla muy bien triturada de la composición media de la corteza, lo cual corresponde al barro rojo tan común en todas las regiones. Además hay muchas otras clases de arcillas, de la misma forma que en la corteza terrestre se encuentran zonas de muy diferente composición y procedencia geológica. Así los gres, caolín, margas, bentonita, etc. En cuanto a su composición química, los minerales de arcilla se clasifican en el grupo de los filosilicatos o silicatos laminares, que son silicatos de aluminio hidratados, principalmente, aunque también pertenecen al grupo diversos silicatos de magnesio hidratados. Además, estos minerales se caracterizan por contener, en mayor o menor medida, diversas impurezas integradas por sustitución iónica durante la etapa de formación. La principal propiedad física de las arcillas es su plasticidad y ésta característica sirve para caracterizar una arcilla en caso de dudas ya que no hay otras sustancias naturales con una plasticidad tan marcada. Para que una arcilla tenga comportamiento plástico debe contener cierta cantidad variable de agua, en un rango aproximado entre el 15-25%, pero no todas las arcillas presentan la misma plasticidad.

La arcilla que encontramos en el campo es a lo que se llama arcilla con propiedad, pero hay que entender que dicha sustancia es, en realidad, un agregado diverso que contiene otras sustancias minerales con propiedades y composición diferentes de los minerales propios de arcilla. Así, en cualquier arcilla es muy corriente encontrar en buena cantidad otros minerales como cuarzo, calizas, feldespatos, etc. En este sentido, hay que distinguir los minerales propios de arcilla, que son los mencionados filosilicatos, de la arcilla corriente, que consiste en un agregado de sustancias de diversas propiedades.

Las pastas cerámicas se componen normalmente mezclando tres tipos de materias primas: plásticos, antiplásticos (o desengrasantes) y fundentes. El componente plástico siempre es arcilla.